Arian vs. los títulos de sus propias novelas

Semanario de letras inconclusas

No sé si lo sepan, pero… una novela es una cosa viva.

Y no, no me refiero a que en algún momento pueda pararse y salir corriendo por la ventana porque no le gustó el final que estabas escribiendo (que tampoco descarto que pueda ocurrir).

Más bien, digo que los personajes parecen tener voluntad propia, los párrafos se niegan a encajar, las oraciones crecen o se encojen a su antojo e incluso las palabras se vuelven huidizas y no puedes obligarlas a aparecer.

En general, todo eso lo tengo «bajo control» (nótense las comillas). A los personajes los dejo hacer lo que se les dé su regalada gana, a los párrafos rebeldes los atizo con el látigo de la narrativa, a las oraciones descontentas les pongo la rienda de la sintaxis y la gramática, y a las palabras huidizas les pego con un diccionario de sinónimos.

Mi «coco», mi verdadero terror, son los títulos.

En verdad, no tienen idea de cómo sufro con los benditos títulos. Son un suplicio para mí.

Simplemente, «Ave de las tempestades» ha tenido tres títulos.

El primero fue el título operativo, es decir, un nombre con el que identificaba el fólder donde guardaba mis archivos: «Proyecto Kalydessa».

El segundo fue un bodrio que se me ocurrió para publicarla en Wattpad (que es mi campo de pruebas): «La CEO y la espada». Sí, lo sé, es la cosa más espantosa del universo.

El tercero fue una sangrienta lucha entre varios títulos. Mi siempre sentimental lectora beta 1 me decía que le pusiera un nombre más romántico, algo así como «La rosa de acero y espinas».

Mi siempre cínico lector beta 2 me decía que siguiera la tendencia de Amazon y sugirió algo como «Una amazona me hizo su amante» o «Mi amante, la amazona de músculos de acero».

Finalmente, un sueño me sugirió el título «Ave de las tempestades». Todavía no me convence del todo, pero al final, encajaba bastante bien con la historia y con lo que yo quería decir.

Ahora, estoy en un dilema similar. La segunda novela del Ciclo de la Niebla se llama operativamente «Proyecto Skjaldarheim». El título que tengo en las portadas provisionales es «Las hijas de la niebla», el título comercial de mi lector beta 2 es «Mi amante guerrera: la valquiria» y estoy esperando el veredicto de mi lectora beta 1.

Seguramente, cuando esté más cerca de publicar, consultaré con ustedes cuál título les parece mejor. Denme un par de meses y estaré por aquí con este dilema.

Mientras tanto, si quieren leer «Ave de las tempestades» y saber el porqué del dichoso título, sólo tienen que darle click al enlace en el título.

Y, hablando de mujeres y traiciones…

Sara e Inna en "Las hijas de la niebla"
Sara e Inna en «Las hijas de la niebla», el título provisional que cada vez me convence más… pero no.

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